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PYEONGCHANG 2018 DOPAJE

Reservado el derecho de admisión


Viernes, 09 Febrero 2018 12:17

Natalia Arriaga,Madrid, 9 feb (EFE).- "Participar en los Juegos es un privilegio".,Imposible contar las veces que el presidente del COI, el alemán Thomas Bach, ha repetido esa frase desde que llegó a PyeongChang (Corea del Sur) el pasado 30 de enero.,Diez días la ha defendido a capa y espada hasta que, por fin, este viernes, a horas de la ceremonia inaugural de los Juegos de invierno, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) le ha dado la razón. ,Los 47 deportistas y técnicos rusos que demandaro

Natalia Arriaga

Madrid, 9 feb .- "Participar en los Juegos es un privilegio".

Imposible contar las veces que el presidente del COI, el alemán Thomas Bach, ha repetido esa frase desde que llegó a PyeongChang (Corea del Sur) el pasado 30 de enero.

Diez días la ha defendido a capa y espada hasta que, por fin, este viernes, a horas de la ceremonia inaugural de los Juegos de invierno, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) le ha dado la razón.

Los 47 deportistas y técnicos rusos que demandaron al COI ante el TAS con la intención de obtener una invitación para participar en los Juegos de PyeongChang se han encontrado con una respuesta contundente del organismo de mediación, que ha considerado que su exclusión no es "una sanción", sino una "elección" del COI.

'Reservado el derecho de admisión'. Como los locales nocturnos que cuelgan ese cartel en la puerta para deshacerse de los clientes molestos, el COI les ha recordado a los rusos quién tiene la llave de la puerta: es el comité olímpico de cada país el que inscribe a sus deportistas en los Juegos, pero, al estar el comité ruso suspendido desde el pasado 5 de diciembre, solo el COI podía hacer la lista de invitados.

"Invitados". Así los llama. Y cada anfitrión invita a su casa a quien quiere. En este caso, el COI ha invitado a 168 rusos y ha dejado fuera de la lista, al menos, a 62 que también querían entrar en la fiesta.

A quince de ellos los considera cómplices de violar las reglas antidopaje en los Juegos y, aunque el TAS les perdonó ante las "las pruebas insuficientes" que, a su juicio, presentó el COI, el organismo olímpico se limitó a decir que la decisión era "extremadamente decepcionante", pero que no pensaba invitarles a competir en Corea.

Otros 47 nunca se han visto envueltos en casos de dopaje. Pero tampoco fueron invitados. Y el TAS, esta vez sí, le ha dado la razón al COI, que solo quiere contar con "los nuevos embajadores del deporte ruso limpio", según dijo Thomas Bach.

Por ello invita únicamente a los atletas que están "fuera de la más ligera duda o sospecha".

El secretario general del TAS, el suizo Matthieu Reeb, ha explicado hoy que este "proceso creado por el COI para establecer una lista de invitación de deportistas (...) no puede ser descrito como una sanción, sino como una decisión de elegibilidad".

La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) ha celebrado el fallo. COI, AMA y TAS encuentran finalmente una postura común, después de dos años en los que no siempre han coincidido en su posición ante el caso ruso. La máxima tensión coincidió con los Juegos de Río, de los que la AMA quería excluir al equipo ruso al completo, opción que no contempló el COI.

Pero las pruebas contundentes de dopaje halladas el año pasado por la 'comisión Oswald' en su investigación sobre los Juegos de Sochi (Rusia) 2014 no dejaba al COI otra salida que la suspensión de Rusia y, al resto, un cierre de filas.

"Los informes no nos permiten hablar en términos de dopaje de Estado, pero el sistema antidopaje ruso no funcionó y fue prostituido durante sus propios Juegos Olímpicos", resumió el español Juan Antonio Samaranch, vicepresidente del COI y miembro de la 'comisión Oswald'.

El COI sabe que Rusia es un socio potente y una fuente inagotable de campeones en muchas disciplinas olímpicas, por lo que la suspensión de su comité olímpico no puede prolongarse para siempre.

Quizá por ello, Thomas Bach, que es abogado, ha subrayado que la intención no es "humillar" ni "castigar" a los deportistas rusos.

La reducida lista de invitados, cree, redundará "en beneficio de todos: del COI, del Movimiento Olímpico, de los atletas limpios y también de Rusia", que, dijo, no tendrá que afrontar la cita con "el temor" de nuevos positivos en su delegación.

Que un deportista ruso no sea invitado a PyeongChang no significa que esté dopado, pero sí que el panel de expertos que examinó cada caso "no está absolutamente seguro".

Esta falta de certeza total ha dejado fuera de los Juegos a estrellas como el patinador de velocidad en pista corta Viktor Ahn, que suma seis oros olímpicos, tres como surcoreano y tres como ruso.

"El privilegio de ser invitado requiere más que simplemente una ausencia de sanción", ha insistido Bach una y otra vez.

Si los deportistas rusos, y también sus seguidores en PyeongChang, se portan bien y renuncian a protestar, a usar sus símbolos nacionales y a criticar las sanciones y, por supuesto, si no se dopan, el COI podría autorizarles a desfilar tras su bandera en la ceremonia de clausura de los Juegos, el día 25. Hasta entonces, solo la bandera olímpica ampara a 168 invitados privilegiados.

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