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Javier Fernández suma la cuarta presea española

Póker de medallistas

Escrito por Adrian R. Huber

Sábado, 17 Febrero 2018 06:45
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Paco y Blanca Fernández Ochoa, Regino y Javier Fernández.

Javier Fernández, tercer clasificado este sábado en la prueba de patinaje artístico en los Juegos de PyeongChang, unió su nombre al de los hermanos Fernández Ochoa -Paco y Blanca- y al de Regino Hernández al convertirse en el cuarto medallista olímpico invernal español.

'SuperJavi', de 26 años, ganó la medalla de bronce apenas dos días después de que Regino -de idéntica edad- uniese su nombre, con su bronce en el boardercross de snowboard, al del 'inmortal' 'Paquito', que ganó el oro en el eslalon de esquí alpino hace 46 años; y al de su hermana Blanca, que había conseguido el bronce en esa misma disciplina hace 26.

Fernández, este sábado, en el Ice Arena de Gangneung; y Hernández, el pasado jueves, en el Phoenix Park, han escrito historia para España, al reactivar en apenas tres días todo un deporte invernal que, por unos motivos u otros, parecía anclado en los triunfos de la familia Fernández Ochoa.

El madrileño, doble campeón mundial y séxtuple de Europa, hizo buenos los pronósticos. Y el ceutí de la federación andaluza -con un solo podio en la Copa del Mundo- dio la sorpresa.

Pero ambos -el primero, perteneciente a la federación de hielo (RFEDH); y el segundo, a la de nieve (RFEDI)- han hecho grande de nuevo a España en estos Juegos de PyeongChang.

Regino puso fin a 26 años de sequía y 'SuperJavi' amplió el botín. Porque habría que remontarse a los Juegos de Albertville (Francia), hace algo más de un cuarto de siglo, para visualizar a Blanca capturando bronce en el eslalon. Idéntica disciplina en la que el 'inmortal' Paquito -fallecido de un cáncer en 2006, a los 56 años- había asombrado al mundo al convertirse en el primer campeón olímpico español en los Juegos de Sapporo (Japón), en 1972.

Los de Sapporo fueron los primeros Juegos de invierno que se disputaron en Asia. Un continente que se le da bien a España. Que en PyeongChang alberga por tercera vez una cita olímpica de invierno -Nagano (Japón), en 1998, acogió la segunda-; y que se acaba de convertir, gracias al bravo y excéntrico 'rider' barbudo de Ceuta y al perfeccionista patinador de Cuatro Vientos, en la sede de los mejores Juegos invernales de España en toda su historia.

El primero en situar a España en el mapamundi del deporte invernal fue 'Paquito' al protagonizar la gran sorpresa en Sapporo. Una gesta de la que el pasado martes (13 de febrero) se cumplieron exactamente 46 años y con la que sorprendió al mundo entero al ganar en la pista del Taineyama (el monte Taine), en la que relegó a la segunda plaza a uno de los mitos del esquí alpino, el italiano Gustav Thöni, cuyo primo Roland logró ese día el bronce.

Ese título olímpico lo convirtió, con 21 años, en héroe nacional, en una España en la que, de aquella, apenas llegaban triunfos en el plano internacional.

Antes de la gesta de 'Paquito' (que en la televisión española se vio en blanco y negro) sólo brillaban las del ciclista Federico Martín Bahamontes, en el Tour de 1959; las del tenista Manolo Santana, ganador de Wimbledon en 1966; y las del motociclista Ángel Nieto -fallecido el año pasado-, que por aquel entonces había ganado tres de sus '12+1' mundiales.

Por equipos sólo lucía la Eurocopa de fútbol de 1964, ganada ante la extinta Union Soviética en Madrid. Y el de Paco supuso en aquel momento el tercer oro olímpico de toda la historia española, después del de Amezola y Villota en pelota vasca (cesta punta) en los Juegos de París 1900 y el de hípica, por equipos, en Amsterdam 1928.

En Sapporo, 'Paquito' no ganó por casualidad. Le 'metió' más de un segundo -un 'mundo', en eslalon- a Thöni, campeón olímpico de gigante en esos Juegos, cinco veces campeón mundial y cuádruple ganador general de la Copa del Mundo; y firmó una gesta que él mismo describió, en una entrevista con la Agencia EFE que recordaba el vigésimo quinto aniversario de la misma, "como si un austriaco hubiese triunfado en (la plaza de toros de) Las Ventas".

Pasaron veinte años hasta que su hermana menor, Blanca, volvió a ganar otro trofeo en Juegos de invierno, al convertirse en la primera mujer de toda la historia del deporte español -tanto en Juegos de verano como de invierno- en ganar una medalla olímpica.

Con doble mérito, después de recuperarse del duro golpe psicológico que le supuso rozar el oro en el gigante de los Juegos de Calgary'88, en Canadá, cuatro años antes.

Blanca lideraba tras la primera manga y, surcando la nieve de Nakiska en busca de oro, se cayó en la segunda. Una prueba que en España ya se vio en color y en 'prime time', por la diferencia horaria con Canadá.

Esa segunda manga de Blanca posiblemente haya sido la de mayor audiencia de una prueba de esquí alpino en lo que a la televisión española se refiere.

La campeona de Cercedilla (Madrid), de 54 años, quería retirarse después de los Juegos de Calgary, pero sucumbió a presiones y ruegos -incluidos los de Juan Antonio Samaranch, único español que presidió el Comité Olímpico Internacional (COI)-; y decidió seguir cuatro años más, para que el deporte le hiciese justicia a los 29 años y la convirtiese en pionera entre las mujeres españolas.

La medalla de Blanca (de la que el martes se cumplirán 26 años, exactamente) llegó sólo unos meses antes de la eclosión definitiva del deporte hispano en la cita veraniega de Barcelona'92, los únicos Juegos que ha organizado España hasta la fecha.

"Lo de Calgary fue un auténtico jarro de agua fría para mí", comentaba, en otra entrevista con Efe recordando aquella desgracia deportiva, Blanca. "Albertville supuso el pago a un trabajo bien hecho", afirmó recordando la prueba disputada en Meribel, que ganó la austriaca Petra Kronberger por delante de la neocelandesa Annelise Coberger, cuya plata supuso la primera medalla en unos Juegos de invierno para un país del hemisferio sur.

Y antes del éxito de 'SuperJavi', a los Fernández Ochoa se les unió Regino. Que vivió "un sueño hecho realidad", según dijo a Efe en la línea de llegada de Phoenix Park, nada más ganar su medalla, el 'rider' de Sierra Nevada.

El botín sigue siendo exiguo. Pero el frío motor de los deportes de invierno parece arrancar en España.

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