Facebook Twitter Youtube
OLIMPISMO RUSIA DOPAJE

Samaranch: "No podemos hablar de dopaje de Estado, sí de sistema prostituido"


Martes, 12 Diciembre 2017 12:12

Natalia Arriaga

Madrid, 12 dic .- "Los informes no nos permiten hablar en términos de dopaje de Estado, pero el sistema antidopaje ruso no funcionó y fue prostituido durante sus propios Juegos Olímpicos".

Este es el diagnóstico que hace el español Juan Antonio Samaranch, vicepresidente del Comité Olímpico Internacional (COI), sobre las irregularidades cometidas por el equipo ruso en los Juegos de invierno celebrados en 2014 en Sochi, que se han traducido en la suspensión del Comité Olímpico Ruso (COR) y en una ristra de sanciones deportivas y económicas.

Los atletas rusos solo podrán competir en los Juegos de PyeongChang 2018, en febrero, desprovistos de su nacionalidad, amparados por la bandera de los cinco aros.

"¿Dopaje de Estado? Según los informes de las comisiones de investigación, no podemos hablar en esos términos, pero sí de una calamidad, de... (duda), no sé qué palabra emplear. El sistema no ha funcionado y fue prostituido durante sus propios Juegos Olímpicos", dijo Samaranch a Efe para explicar las sanciones adoptadas el día 5 por la Ejecutiva el COI.

"No llegamos a esa reunión con ideas preconcebidas. Pero, con toda la información sobre la mesa, apreciamos más allá de toda duda que el sistema antidopaje ruso había fallado", añadió el dirigente.

"Vista la gravedad, no teníamos más remedio que tomar esta decisión de suspender al COR. Como firmante del acuerdo de organización de los Juegos de Sochi, es responsable de lo que allí sucedió", indicó.

Antes de acordar la inhabilitación del COR, el COI ya había eliminado de los libros de resultados de Sochi a 25 deportistas rusos. En la primera sentencia hecha pública tras las sanciones, la comisión disciplinaria Oswald, a la que pertenecía Samaranch, detallaba el sistema de manipulación de las muestras de orina tomadas en los controles antidopaje. De ello cabía hacer "la deducción lógica" de que los atletas habían consumido sustancias prohibidas.

Competir en PyeongChang (Corea del Sur) bajo la bandera y el himno olímpicos es, según Samaranch, "el menor castigo posible para los deportistas rusos limpios, que los hay muchos y muy buenos y que se merecen tanto respeto como los de cualquier otro país".

"Lo hemos dejado muy claro: hemos suspendido al COR, sus responsables en ese momento no serán invitados a los Juegos, pero vamos a preservar el derecho de los deportistas limpios a no ver truncada su carrera", insistió.

"Una pequeña comisión técnica decidirá con las federaciones internacionales qué deportistas son invitados como 'atletas olímpicos de Rusia'. Tenemos que tener la certeza de que cumplen los máximos estándares de limpieza", afirmó.

El vicepresidente del COI aseguró que las sanciones no pudieron adoptarse antes por la dificultad del caso.

"Se nos ha acusado de ser muy lentos, pero la situación era muy compleja. Afecta a mucha gente: a los deportistas, a los fans, al espíritu olímpico... Queríamos tener toda la información posible", dijo.

"Estaba el trabajo de las dos comisiones, pero hemos tenido que hacer una labor de investigación muy profunda, consultar a servicios forenses, tomar pruebas de ADN, crear unos estándares. Todo para tener un conocimiento documental de lo ocurrido", explicó Samaranch.

"Una suspensión era necesaria para defender a los deportistas limpios que tuvieron la desgracia de competir con otros que no lo eran y que no pasaron el mismo nivel de escrutinio", indicó.

El proceso, admitió, "ha sido muy largo, penoso y caro, pero también extremadamente garantista".

Samaranch recordó que "Rusia es una parte fundamental de la familia olímpica por historia, por participación, por resultados, más en Juegos de invierno".

Los deportistas rusos sancionados, que han sido vetados para cualquier futura participación olímpica, han comenzado a recurrir sus suspensiones ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).

"Me parece justo", comentó Samaranch. "Sancionar a deportistas por algo que ocurrió hace cuatro años tiene una gravedad tremenda y las pruebas sobre las que hemos tomado la decisión son abrumadoras, pero el derecho a defenderse lo tienen todos y me parece normal que recurran al TAS. Si quieren una segunda decisión, están más que en su derecho".

Respecto a si cabe buscar responsabilidades en la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) o el propio COI por no haber visto a tiempo lo que ocurrió en los Juegos de Sochi, el vicepresidente fue tajante: "Estamos ya en otra cosa".

"No podemos señalar. Todos los actores del movimiento olímpico queremos lo mismo: detener a los tramposos. Si en algún momento hemos tenido diferencias en el pasado, ha sido por el 'cómo'. Lo que ahora toca es tomar decisiones, aunque nos cueste críticas. Lo asumimos", afirmó.

Lo ocurrido en Sochi se resume, a su juicio, en "un ataque a la integridad del espíritu olímpico, a los propios Juegos".

Si la participación rusa en PyeongChang se desarrolla sin incidencias, "en la ceremonia de clausura los deportistas rusos se volverán a reunir para desfilar juntos como la nueva Rusia".

"Queremos mirar hacia delante. En Rusia han dado muchos pasos, han cambiado las leyes, su agencia antidopaje ahora depende de una universidad y no del gobierno. Hay que pensar que los Juegos de PyeongChang son un punto y aparte", dijo, esperanzado, el vicepresidente del COI.

CLICK PARA COMENTAR

 

 
El Desmarque