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SKELETON PYEONGCHANG 2018 (Entrevista)

Ander Mirambell: "Estos no son mis últimos Juegos, sino un trampolín para mí"


Jueves, 25 Enero 2018 12:20

Ginés Muñoz.

Barcelona, 25 ene .- Pese a que en Pyeongchang cumplirá 35 años mientras disfruta de sus terceros Juegos Olímpicos, el piloto español de skeleton Ander Mirambell no los afronta, ni mucho menos, como los últimos de su carrera.

En realidad, tras la cita de Corea del Sur, Mirambell tiene pensando iniciar un nuevo ciclo olímpico en el que espera ser más competitivo que nunca.

"No siento que vayan a ser mis últimos Juegos. Si fuera así, me los tomaría sentimentalmente de otra forma. Esto es un trampolín para que, en los próximos cuatro años, estemos regularmente entre el 'top-15' y el 'top-10'", explica en una entrevista concedida a EFE.

"Si somos capaces de mejorar la salida y el material y contar con una infraestructura que me permita llegar más fresco a las competiciones, podemos estar mucho más arriba. Es cuestión de sentarse con la Federación, ver cuales son sus recursos, cual es mi potencial, y hablarlo", insiste.

Hace tres años, la Real Federación Española de Deportes de Hielo invirtió en un nuevo trineo para Mirambell, el mismo que pilotará en Pyeongchang. "También compramos varias piezas que nos ha permitido evolucionar y estar regularmente en el 'top-20'", apunta el catalán.

Tras los Juegos, cree que llegará el momento de dar un nuevo salto de calidad. "Como regalo de cumpleaños he pedido un proyecto competitivo para los próximos cuatro años", desvela el barcelonés, consciente de que, en un deporte como el skeleton, donde las diferencias económicas entre los que luchan por las medallas y el resto son abismales, el dinero es fundamental.

"Países como Gran Bretaña tienen un presupuesto de más de 1 millón de euros. ¿Cómo vas a competir cuando tú sufres para pagar un entrenador (el austríaco Martin Rettl) que compartes con otro dos países? Nosotros no tendríamos ni que estar en los Juegos pero, una vez allí, lo suples con mucha ilusión y muchas ganas", razona.

Tras debutar en Vancouver 2010, donde quedó vigésimo cuarto, y repetir en Sochi 2014, donde finalizó en la vigésima sexta posición, Mirambell afronta su tercera cita olímpica, pero no se conforma con mejorar el resultado de las dos anteriores clasificándose entre los veinte primeros.

"Podría estar bien quedar en el 'top-20', según vaya la competición, porque sería llegar a la cuarta manga, pero creo que, si las condiciones son óptimas, hacemos buenas salidas y va todo como hemos planeado, podemos estar entre el quince y el diez", afirma optimista.

Del joven que empezó a practicar este deporte hace doce años y que soñaba con participar algún día en unos Juegos, queda poco. "El objetivo de aquel Ander era la supervivencia, llegar al circuito y acabar la carrera. Ahora, es hacer una gran bajada, ganar a muchos rivales y ser muy competitivos. Pero sí que es verdad que la esencia es la misma: la ilusión, las ganas, la motivación y la sonrisa".

Mirambell destaca que, con los años, se ha convertido en "un deportista más maduro, más cuadriculado, más exigente con la alimentación, con el descanso, con la forma de afrontar la semana de competición...".

Su preparador físico, Bernat Buscá, que empezó con él, aun va más allá: "De ser un atleta joven y poco formado ha pasado a ser un atleta de alto nivel, con una evolución muscular hacia el deporte del skeleton que tiene una técnica muy peculiar. Y, siendo objetivos, Ander llega a estos Juegos mejor que nunca. Eso es lo que nos dicen los tiempos, pero además hay que tener en cuenta la experiencia que tiene ahora en competición".

Buscá, que forma junto a Rettl y Andoni, el hermano de Ander, el equipo técnico que trabaja con el piloto catalán, ha sido el culpable de que éste haya cambiado su técnica de salida.

"Durante el año teníamos una buena velocidad sobre el tartán saliendo con dos manos, pero en el hielo era diferente. Ander balanceaba demasiado el tronco y perdíamos algunas décimas", explica su preparador físico.

Así que fue a Winterberg (Alemania), donde se disputaba una prueba de la Copa del Mundo, para supervisar en persona el cambio a una mano. El resultado: una salida que arranca con menos fuerza pero está más alineada y tiene apoyos más largos.

Estos días, Ander Mirambell ultima su puesta a punto en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat del Vallés, donde descuenta los días que quedan para viajar a Corea del Sur.

A punto de cumplir 35 años, sigue teniendo esa capacidad para "jugar con la fina línea que hay entre la locura y la cordura" y que le permite deslizarse a 140 Km/h por el hielo sin acabar en un hospital.

Pionero del skeleton en España, sabe que de haber nacido en otro país seguramente ya se habría bañado en oro. De hecho, su entrenador, Martin Rettl, reconoció no hace mucho que Ander tiene uno de los mejores pilotajes que jamás ha visto. Y Rettl, que fue plata en skeleton en los Juegos Olímpicos de Salt Lake City en 2002 y que actualmente también prepara a los pilotos de Bélgica y Nueva Zelanda, no ha visto precisamente pocos.

Hace dos temporadas ofrecieron a Mirambell cambiarse de nacionalidad y competir bajo otra bandera sin pasar las estrecheces económicas con las que debe convivir en España, pero él ni siquiera se lo planteó.

"Eso hubiera siendo renunciar a mi esencia, a lo que yo siento. A la magia de esa gente que viene de España a apoyarte aunque estés compitiendo en la otra punta del mundo. Eso es impagable. Soy feliz representado a mi país y no renunciaría a esa felicidad por dinero", subraya.

En Pyeongchang, se deslizará por segunda vez por un circuito que se estrenó en la pasada Copa del Mundo: "Las condiciones serán bastante diferentes, porque allí competimos en marzo, a unos 4 o 5 grados, y ahora dicen que habrá una ola de frío y estaremos a -17".

Además, el mismo circuito albergará las pruebas de luge, skeleton y bobsleigh, algo poco habitual. "Tendrán que modificarlo para buscar el equilibrio entre las tres, y seguro que será bastante técnico y difícil", apunta.

En la Copa del Mundo, además de romper el trineo, no hizo un paso limpio por la chicane y cometió un error en la parte final que le sacó fuera de los veinte primeros. "Ahora ya sé lo que tengo que hacer para que no me vuelva a pasar", sentencia el piloto barcelonés.

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